Podemos
ver que la estructura de la obra se divide en dos partes; por un lado la
titulada: “LA POBREZA DEL HOMBRE COMO RESULTADO DE LA RIQUEZA DE LA TIERRA” y
por la otra: “EL DESARROLLO ES UN VIAJE CON MÁS NAUFRAGO QUE NAVEGANTES”. Desde
de mi juicio, puedo suponer que la división de la obra en dichos capítulos se
puede deber a que el autor hace una división entre lo que se conoce como
“Colonización”, es decir las primeras invasiones a América, desde su
descubrimiento en 1492, la expansión de muchas colonias Europeas, junto a la
dominación económica, política y cultural. Y la “Neocolonización”, que se da
después de las supuestas independencias de los países latinoamericanos
(Transcurso del Siglo XIX), y que tiene como punto, la dominación económica de
los países “subdesarrollados”.
Para
un análisis de la obra de Galeano, trataremos de trabajar antes que nada la
primera parte de la obra, pretendiendo de explicar el último apartado de la
segunda parte de la obra, el cual se titula: “Nunca seremos dichosos, ¡ Nunca !
Había profetizado Simón Bolívar. La razón de hacerlo así es la siguiente: El
autor de la obra nos presenta una cronología de la historia Latinoamericana
para tratar de darnos una idea del por que América Latina hasta tiempos del
autor 70´s – y en la actualidad, pues esos hechos históricos siguen arrastrándonos
a la dependencia y a la pobreza - vivía condiciones de pobreza y precariedad en
todo sentido. Para nosotros, la patria es América, había proclamado Simón
Bolívar: la Gran Colombia se divide en cinco países y el libertador murió
derrotado: Nunca seremos dichosos, ¡nunca!, dijo al general Urdaneta... El
resultado esta a la vista: en la actualidad, cualquiera de las corporaciones
multinacionales opera con mayor coherencia y sentido de unidad que este
conjunto de islas que es América Latina. La mundialización de la nueva guerra,
no es más que la mundialización de las lógicas de los mercados financieros. De
rectores de la economía, los Estados Nacionales (y sus gobernantes) pasaron a
ser regidos, más bien teledirigidos, por el fundamento del poder financiero: el
libre cambio comercial. Por lo anterior,
yo abogo por ver la historia hacia adelante, es decir como algo que trae
consecuencias en el futuro, así podremos entender el momento histórico de
Bolívar, del autor y nuestro, y para tal caso tendremos que analizar por que la
pobreza del hombre es resultado de nuestra Riqueza.
Durante
el siglo XV, las Colonias Europeas vivían una etapa de expansionismo, conquista
de mercados y territorios, la Iglesia tenia un gran peso sobre toda la estructura
social, política y cultural. Estamos hablando pues, de un capitalismo
mercantilista. En ésta lógica es como España por medio del marino Genovés
Cristóbal Colón, llega a tierra Latinoamericanas y casi 50 años después, llega
Hernán Cortes para traer consigo de una forma más directa el caos y la sumisión
de los nativos hacia la colonia Española. América era el vasto imperio del
Diablo, de redención imposible y dudosa, pero la fanática misión se confundía
con la fiebre que desataba, en las huestes de la conquista, el brillo de los
tesoros del Nuevo Mundo. Bernal Díaz del Castillo, fiel compañero de Hernán
Cortés en la conquista de México, escribe que han llegado a América por servir
a Dios y a Su Majestad y también por haber riquezas.La gran sumisión hacia la
iglesia y la corona era notable en la plebe, pero también su gran afán por el
poder, un poder del que no gozaban en España. Podemos decir que el punto
fundamental de la colonización de América fue su gran riqueza. Con despecho
escribía Colon a los reyes, desde Jamaica, en 1503: Cuando yo descubrí la
Indias, dije que eran el mayor señorío rico que hay en el mundo. Yo dije del
oro, perlas, piedras preciosas, especierías
Así,
el objetivo era el saqueo al máximo de la riqueza de la nuevas tierras -
metales, teniendo a Potosí como nervio principal para tal fin – y para tal fin,
se utilizaron dos métodos: Espada – represión, torturas, asesinatos – y Cruz –
el aniquilamiento del politeísmo suplantando el catolicísimo como única
religión y método efectivo de dominación, utilizando para tal fin la espada – .
Un
apartado importante de las Venas es el que dice “España tenía la Vaca, pero
otros se tomaban la leche”, el cual empieza de la siguiente manera: Entre 1545
y 1558 se descubrieron las fértiles minas de plata de Potosí, en la actual
Bolivia, y las de Zacatecas y Guanajuato en México; el proceso de amalgama con
mercurio, que hizo posible la explotación de plata de ley más baja, empezó a
aplicarse en ese mismo periodo. El Rush de la plata eclipsó rápidamente a la
minería de oro. A mediados del siglo XVII la plata abarcaba más del 99 por
ciento de las exportaciones minerales de la América hispánica. Los metales
arrebatados a los nuevos dominios coloniales estimularon el desarrollo
económico europeo y hasta puede decirse que lo hicieron posible.
Y
efectivamente, la gran cantidad de riquezas saqueadas hizo posible el ascenso
de Europa, pues en ella existía una crisis por la gran cantidad de guerras
internas, sin embrago, aunque España era el colonizador, eran otros quienes
recibían los beneficios de ella, pues subsidio varias guerras como la de los 7
años. Sucesivos tratados comerciales firmados a partir de las derrotas
militares de los españoles en Europa, otorgaron concesiones que estimularon el
tráfico marítimo entre el puerto de Cádiz, que desplazó a Sevilla, y los
puertos franceses, ingleses, holandeses y asiaticos.
Así,
Galeano nos muestra con hechos históricos, lo que él sostienen en su obra
“Nuestra pobreza es causa de nuestra riqueza”. Halamos aquí de una riqueza en
recursos naturales y en mano de obra regalada, pues a los indios Yaquis de
sonora los aniquilaron para obtener sus tierras ricas en recursos minerales y
fértiles y poderlas vender a capitalistas norteamericanos. La misma suerte corrieron
los indios Yaquis de Yucatán quienes eran esclavizados para explotar sus
propias tierras en manos de latifundistas – en el periodo de Porfirio Díaz –.
Ya John Keneth en su libro México Bárbaro escribía: ...los hacendados de
Yucatán esclavizan a los obreros libres de sus feudos para reemplazar a los
esclavos agotados, desnutridos, maltratados y agonizantes en sus fincas.
Esclavitud quiere decir propiedad sobre el cuerpo de un hombre, tan absoluta
que éste puede ser transferido a otro; propiedad que da al poseedor el derecho
de aprovechar lo que produzca ese cuerpo, matarlo de hambre, castigarlo a
voluntad, asesinarlo impunemente. Aunque es una comparación anacrónica, nos
muestra pues que la esclavitud – partiendo de la definición que da Keneth – en
América Latina es una constante, y digo es porque en la actualidad existen
algunos casos de Maquilas en Sudamérica, en las cuales existen cárceles para
los obreros, pero a eso volveremos más tarde.
El
acaparamiento por parte de Europa sobre los metales – oro y plata
principalmente – de América Latina fue devastador, con una maestría de
deshumanización increíble. Hasta 1957, se “acepta” que los indios son humanos,
y durante el siglo XVI hasta parte del XIX, el trafico de esclavos negros puso
de manifiesto la irracionalidad, bestialidad e inhumanidad de los países
“civilizados”. Se estima que de 9 a 10 millones de negros fueron traficados y
que sólo existían 6 millones en América Latina, esto de 1518 – 19, los demás
murieron en el transcurso del viaje por las condiciones precarias en que
viajaban.
A
lo anterior siguió la explotación agrícola, la explotación del suelo
latinoamericano en beneficio de la Europa, por medio de la creación de
latifundios. De la plantación colonial, subordinada a las necesidades
extranjeras y financiadas, en muchos casos, desde el extranjero, proviene en
línea recta el latifundio de nuestros días. Este es uno de los cuellos de
botella que estrangulan el desarrollo económico de América Latina y uno de los
factores primordiales de la marginación y la pobreza de las masas latinoamericanas.
El
problema de la tierra es, hasta nuestros días un problema, bien dice Galeano
que es un problema de las masas latinoamericanas y factor primordial de la
pobreza. En la actualidad, dicho problema no se soluciona, en México por
ejemplo, se reforma el artículo 27 constitucional y se deja desprotegido al
campesinado, cayendo en un retroceso histórico, pues antes en la época
prehispánica, la tierra era colectiva, ya luego en la colonización la tierra
pasa a pocas manos – latifundios y minifundios – , pero con la revolución
mexicana, “la tierra debería ser ya para quien la trabaja”, y en la actualidad
eso esta muy lejos de ser cierto. Lo anterior lo ponen de manifiesto el
movimiento social “el campo no aguanta más” en México o el movimiento “Sin
tierra” en Brasil. Y a propósito de Brasil: Naturalmente para producir
alimentos, pasó a ser una región de hambre. Donde todo brotaba con vigor
exuberante, el latifundio azucarero, destructivo y avasallador, dejó rocas
estériles, suelos lavados, tierras erosionadas. Así Galeano nos muestra como un
Brasil con grandes extensiones de tierra productiva, quedo hecho trizas a
merced del colonialismo. No plasma como un gran país tan rico en tierras
fértiles, que generaban una gran producción, daban de comer a sus habitantes
nativos tierra para compensar la falta de hierro causa de la desnutrición en
los niños. De esta forma, un gran productor de caña de azúcar no proporcionaba
a sus niños ni un dulce para saciar el hambre. Sin embargo y contrario a esto,
los plantadores de cacao en Venezuela encendían sus cigarros con billetes de
quinientos mil reis. El tráfico de esclavos proporcionó mano de obra muy
productiva para los latifundios, en la producción de azúcar, café, cacao,
producción que se tradujo en capitales para Europa y Estados Unidos – que se
presume se debe su independencia a que Inglaterra prohibió la esclavitud, y al
no beneficiar esa abolición a Estados Unidos, decide independizarse y continuar
con la esclavitud –. El azúcar del trópico latinoamericano aportó un gran
impulso a la acumulación de capitales para el desarrollo industrial de
Inglaterra, Francia, Holanda y, también de los Estados Unidos, al mismo tiempo
que mutilo la economía del nordeste de Brasil y las islas del Caribe y sello la
ruina histórica de África.
Y
efectivamente, lo anterior es parte de la ruina Histórica de África y América
Latina, pues como menciona Galeano, la tríada o santísima trinidad como le
llamo, era un ciclo de comercialización perfecta que sirvió al crecimiento de Inglaterra
como potencia y por ende al crecimiento de Estados Unidos. La industrialización
norteamericana contó, desde antes de la independencia, con estímulos y
protecciones oficiales. Inglaterra se mostraba tolerante, al mismo tiempo que
prohibía estrictamente que sus islas antillanas fabricaran siquiera un
alfiler.[13] Por una lado África exportaba esclavos a Latinoamérica y consumía
manufacturas, a su vez, América Latina consumía manufacturas, producía materias
primas y alimentos mismos que enviaba a Inglaterra y Holanda, dándose un ciclo
de producción perfecto. Menciona Galeano, que cuando una región era explotada
al máximo, otra era ocupada y vuelta centro de producción. A lo largo de los
siglos, hubo siempre una legión enorme de campesinos desocupados disponibles
para ser trasladados a los centros de producción: las zonas florecientes
coexistieron siempre con las decadentes, al ritmo de los auges y las caídas de
las exportaciones de metales preciosos o azúcar, y las zonas de decadencia
surtían de mano de obra a las zonas florecientes. Y no sólo se dio una
migración interna, sino externa, pues con la expansión demográfica de Europa,
muchísimos europeos migraron a zonas de América Latina con el fin de obtener
trabajo y poblar lugares carentes de explotación, para integrarlos en la
acumulación de capitales dentro del mercado productivo – esto ya avanzada la
revolución Industrial – . Dedicadas al cultivo del trigo, empobrecidas por la Y
hasta 1800, - diría Galeano –, las tierras del viejo continente dedicadas al
cultivo del trigo, empobrecidas por la erosión, recibían ávidamente los
cargamentos de nitrato de soda provenientes de las salitreras Peruanas de
Tarapacá y luego, de la provincia boliviana de Antofagasta. Gracias al salitre
y al guano, que yacían en las costas del pacifico casi al alcance de los barcos
que venían a buscarlos, el fantasma del hambre se alejó de Europa. Y
completando el párrafo, el hambre se alejó de Europa alojándose en América
Latina y no se ha ido hasta la actualidad.
El
hambre siempre sobro en esos periodos, pero los alimentos abundaban, lo que
trajo consigo revueltas sociales causa de todo lo anterior, desde la rebelión
de Túpac Amaru en el Perú en 1781, quien abogaba por la libertad de los
esclavos, hasta la rebelión del caudillo del Sur en México Emiliano Zapata en
1910 – hasta nuestros días con el alzamiento zapatista en México en 1994 – .
Todo lo anterior causa de la injusticia, y la explotación de nuestro territorio
y gente, por parte de las potencias económicas del mundo.
La
única potencia mundial del continente americano y no de Latinoamérica, es
Estados Unidos. Dicha potencia creció como tal, utilizando los recursos
naturales de que le proporcionaba – y proporciona América latina – a muy bajo
costo como menciona Galeano: los Estados Unidos compran fuera de fronteras una
quinta parte del cobre que gastan. La falta de cinc resulta cada vez más
angustiosa: cerca de la mitad vienen del exterior. No se puede fabricar aviones
sin aluminio, y no se puede fabricar aluminio sin bauxita: los Estados Unidos
casi no tienen bauxita. Nos plantea Galeano que históricamente la carencia de
algunos productos por parte de Estados Unidos como minerales y petróleo, son la
causa de sus inversiones en América Latina, cabe mencionar también que esta
potencia posee una gran cantidad de reservas petroleras las cuales no utiliza,
pues le es más fácil hacer uso de las ajenas.
Los
países latinoamericanos a pesar de ser tan ricos, son tan pobres y eso es la
casa de entregar a los privados los recursos nacionales. En algunos lugares
como en Brasil, dichos recursos se encuentran en zonas ocupadas por los nativos
amazónicos, que ven como de ellos dichos lugares, y no es que los vean como de
ellos, sino que realmente les pertenecen, y lógicamente se oponen a la
privatización y colonización de los mismos. Pero para llevara cabo su cometido,
el capital tienen distintas armas represiva e ideológicas como la religión,
como no plantea Galeano: ... según el diario Correio de Manhä, más de veinte
misiones religiosas extranjeras, principalmente de la iglesia protestante de
Estados Unidos, están ocupando la Amazonia, localizándose en los puntos más
ricos en minerales, oro y diamantes El control de la natalidad se puso en
práctica en este grandioso espacio vacío, para evitar la competencia
demográfica de los muy escasos brasileños que, en remotos rincones de la selva
o de las planicies inmensas, viven y se reproducen. Estamos hablando de que eso
ocurrió en la década de los 60´s, y que podría pensarse que ya no pasa, pero
ese pensamiento es erróneo, pues en Chiapas, se habla de una lucha de etnias y
de religión, podemos ver como religiones como la protestante, evangelizan a las
comunidades indígenas, el fin es sabido, el aniquilamiento de la cultura, de la
resistencia. Cabe mencionar un dato importante el cual Galeano no menciona en
las Venas. Durante el periodo de los 60´s, hasta la actualidad, nace un
movimiento importante denominado “Teología de la liberación”, en el cual se
interpreta la Biblia con otra utilidad: la liberación de los pueblos con el
lema de: Fe y compromiso social. Dicho movimiento se expande por toda
Latinoamérica y es utilizado en algunos casos como arma ideológica de las
guerrillas Latinoamericanas. No dudo mucho que el protestantismo aya sido pues,
una forma de repeler el avance de los teólogos de la liberación, que aún en la
actualidad hacen su aparición en las comunidades de base zapatista o en
comunidades eclesiales de base las cuales se expanden a lo largo y ancho de
América latina llevando a cabo y difundiendo dicha doctrina ideológica en
comunidades apartadas y por lo mismo marginadas.
Con
el petróleo ocurre lo mismo que con el café o con la carne, que los países
ricos ganan mucho más por tomarse el trabajo de consumirlo, que los países
pobres por producirlo. La diferencia es de diez a uno: de los once dólares que
cuestan los derivados de un barril de petróleo, los países exportadores de la
materia prima más importante del mundo, reciben apenas un dólar.
Las
multinacionales como el grupo rockefeller, son las que dictan los precios y la
utilidad del petróleo, el ritmo de vida y muerte de las naciones que están por debajo
del supuesto “desarrollo”, es decir llevan a cabo a la práctica la mega
política, eligiendo las zonas de explotación, los salarios a pagar, los precios
para los productores y consumidores, es decir rigen la vida económica del
mundo. Muchas veces sin meter las manos directamente como ocurrió en la guerra
de la triple alianza contra Paraguay, en la que Argentina, Brasil y Uruguay se
enfrentaron a Paraguay con apoyo de Inglaterra, quien fue el único beneficiado
con la guerra. Y los tres países agresores son de los que menor ingreso tienen
en América Latina, y todo porque, por la buena economía nacional que poseía
Paraguay, sin deudas y una óptica nacional fuerte y mejor que muchos países de
su tiempo. El capitalismo ha sabido jugar bien las piezas del ajedrez, creando
conflictos entre los países latinoamericanos, siendo él el beneficiado, llevado
acabo algunas de las máximas de Nicolás Maquiavelo como “el fin justifica los
medios” y en especial “divide y vencerás”. El petróleo no ha provocado
solamente golpes de Estado en América Latina. También desencadenó una guerra,
la del Checo (1932 - 35), entre los dos pueblos más pobres de América del Sur:
Guerra de los soldados desnudos, llamo René Zavaleta a la feroz matanza recíproca
de Bolivia y Paraguay.
Así
pues, USA se apodera de los recursos de sus vecinos Latinoamericanos y es que
como dice Galeano, les cuesta menos importar hierro de Brasil o Venezuela, que
se sus propios suelos, y es que un obrero estadounidense, recibe un salario en
promedio de cinco dólares por hora, mientras que un latinoamericano recibe
aproximadamente 5 dólares por 8 horas, y en la actualidad, tienen un mercado de
mano de obra muchísimo más barata, la China. El capital tiene para donde
escoger, nunca pierde, siempre gana, las multinacionales se enriquecen,
mientras que las naciones se empobrecen y caen en crisis severas como el caso
de Argentina, en la cual se podía ver en los diarios una frase que decía de la
siguiente manera: “Si privatizar es la cura, ¿por qué Argentina agoniza?
Eduardo
Galeano nos presenta de una forma sintética y práctica, como es que América
Latina se fue hundiendo en la situación actual, y de eso sacamos el por que
Bolívar profetizaría que nunca seriamos dichosos, y al mismo tiempo entendimos
algunas cuestiones de nuestra situación actual, pero eso no es suficiente, pues
aún hay más.
Escribe
Galano en esta segunda parte que “el desarrollo es un viaje con más náufragos
que navegantes”. En esta segunda parte, nos presenta Una América Latina ya
independiente, una fase de libre comercio, libre para las mercancías, pero no
para las personas. A partir de 1813, cuando el asamblea se declaró autoridad
soberana, los comerciantes extranjeros quedaron exonerados de la obligación de
vender sus mercaderías a través de los comerciantes nativos: El comercio se
hizo en verdad libre. Los vaivenes posteriores en las políticas aduaneras de
los gobiernos de la independencia generarían sucesivas muertes y despertares de
las manufacturas criollas, sin la posibilidad de un desarrollo sostenido en el
tiempo.
El
nivel Industrial en países como Argentina, México, Brasil y Bolivia, era grande,
desafortunadamente la industria extranjera con mayor capital y poder de
competencia las desaprecio o en otros casos las absorbió, creando así el
monopolio industrial. A causa de lo anterior, América Latina tuvo que importar
manufacturas de las grandes potencias, aunque contradictoriamente la materia
prima para dichas manufacturas, eran y siguen siendo de origen latinoamericano.
El liberalismo que la independencia trajo consigo agregaba a la corona
británica y paralizaba los obrajes textiles y metalúrgicos de México, Puebla y
Guadalajara. El ferrocarril y los caminos culminaron la ruina de la Rioja, que
había comenzado con la revolución de 1810: el libre cambio había provocado la
crisis de sus artesanías y había acentuado la crónica pobreza de la región. Así
como en Argentina, sucedió en todo Latinoamérica, pues el libre cambio no
termino con la desigualdad, ni la pobreza, sin embargo la empeoró más.
A
pesar de la nacionalización de algunos sectores económicos como el petróleo en
Venezuela, o México o el comercio interior en Argentina, la dependencia no
ceso, al contrario se agudizo más los capitales extranjeros seguían y siguen
dictando las norma económicas. Dicha dependencia se da de la siguiente manera:
supongamos que cualquier país Latinoamericano que vende petróleo, subsidia sus
gastos públicos de la venta del mimo, ahora bien, supongamos que EUA es el
comprador de dicho petróleo, entonces si EUA cae en una crisis, o se
imposibilita en adquirir el petróleo, esto le afectaría al país productor de
petróleo, pues al no vender el producto que le subsidia los gastos públicos,
estos no se pueden llevar a cabo. Las únicas actividades expansivas eran en
América Latina , las que se orientaban a la exportación; y así fue también en
los años siguientes: los intereses económicos y políticos de la burguesía
minera o terrateniente no coincidían nunca con la necesidad de un desarrollo
económico hacia adentro, y los comerciantes no estaban ligados al Nuevo Mundo
en mayor medida que a los mercados extranjeros de los metales y alimentos que
vendían y a las fuentes extranjeras de los artículos manufacturados que compraban.
También
nos menciona Galeano los empréstitos para los ferrocarriles, es decir el Estado
se endeudaba con capitales extranjeros para llevar a cabo las vías férreas, sin
embrago dichas vías servían para el transporte de mercancías, de una manera
directa y barata – en la actualidad todavía quedan los corredores y se siguen
realizando más ahora en carreteras como el Grana visión en Puebla y Tlaxcala –.
A
fines del siglo XIX, EUA empieza a desplazar a Inglaterra como potencia
mundial, así nace el FMI y BM, quienes negarían el derecho de los países
subdesarrollados a proteger sus industrias nacionales y desestructurar el
Estado Nacional, llegando a la estructura contemporánea del despojo en la que
como menciona Galeano: El capital imperialista captura los mercados por dentro,
hacinado suyos los sectores de la industria local: conquista o construye las
fortalezas decisivas, desde las cuales domina el resto. Las naciones han sido
destruidas, son un obstáculo para el capital, de esta forma se debe crear el
Estado global, mediante la homogenización y hegemonización de los pueblos. La
reforma agraria se ve muy lejana, pues como menciona Galeano, los empresarios
se niegan a la reforma agraria, pues ven en ella un obstáculo para el
crecimiento industrial. Ahora bien, lo demás desemboca en la no nacionalización
del capital, es decir, el capitalismo no tienen nación de allí su expansión
global, de esta forma contestaríamos a la pregunta del apartado ¿Qué bandera
flamea sobre las maquinas? Pues la del poder, la del dinero, la de la
desnacionalización por la mundialización del capital, no de la humanidad ni la
razón, sino la sinrazón. Las empresas extranjeras se acentúan a lo largo y
ancho de América Latina. Entre las más poderosas empresas del país, que
facturan ventas por más de siete millones de pesos anuales cada una, la mitad
del valor total de las ventas pertenece a firmas extranjeras, un tercio a
organizamos del Estado y apenas un sexto a sociedades privadas de capital
argentino.[25] Lo anterior no es propio de Argentina, sino de todo América
Latina, y para darnos una idea de los monstruos financieros, daremos los
siguientes datos:
...
las trasnacionales han dejado de ser meros exportadores de mercancías para
crear una infraestructura mundial de producción y distribución cuyo valor se
calcula superior a los 2.1 billones de dólares, es decir, dos veces mayor que
el PIB latinoamericano.
De
las 10 compañías más grandes del mundo, seis son japonesas, tres son
estadounidenses y una es británico-holandesa. La distribución geográfica de las
corporaciones refleja las habituales estructuras de poder en la sociedad
global: 435 de las 500 trasnacionales más importantes – el 87 por ciento-
pertenecen a los países de grupo G-7. De ellas, 151 son estadounidenses, 149
japonesas, 44 alemanas, 40 francesas, 33 británicas, 11 italianas y 5
canadienses.
De
América Latina se encuentran 2 brasileñas, 2 mexicanas y una Venezolana en la
excelsa lista de amos del mercado mundial; pero es significativo que esas
empresas pertenecen a los sectores primarios y terciarios: tres son petroleras
y dos de servicios (banco y teléfonos), reflejando de esta manera, la virtual
inexistencia de un potencial industrial latinoamericano en el mercado
mundial.[26]
Es
cierto que en el tiempo en que era escrito las Venas, lo anterior aún no se
suscitaba, pero también es cierto que mientras se escribe esto, todo puede
cambiar, de hecho ya profetizaba Galeano: La brecha comercial – diferencia
entre las necesidades de importación y los ingresos que se obtienen de las
exportaciones – será cada vez más ancha si no cambian las actuales estructuras
del comercio exterior: cada año que pasa, se cava más profundamente este abismo
para América Latina.[27] Y efectivamente las condiciones se siguen agudizando,
desde el TLC, y más aun con la presión de la comunidad Europea sobre nuestras
economías. La exportación de capitales se da ya a su máxima expresión, los
intereses carcomen y hieren más las economías Latinoamericanas, pues los
réditos multiplican cada vez más las deudas, radiando cada vez como escribe
Galeano La integración de América Latina bajo la Bandera de las barras y las
Estrellas.
Terminaremos
con las siguientes citas de que dicen así:
Es
mucha la podredumbre para arrojar al fondo de la reconstrucción de América
Latina. Los despojados, los humillados, los malditos tienen, ellos sí, en sus
manos, la tarea. La causa nacional latinoamericana es, ante todo, una causa
social: para que América Latina pueda nacer de nuevo, habrá que empezar por
derribar a sus dueños, país por país. Se abren tiempos de Rebelión y de cambio.
Hay quienes creen que el destino descansa en las rodillas de los dioses, pero
la verdad es que trabaja, como un desafío candente, sobre las conciencias de
los hombres.
En
el mundo de el poderoso no caben más que los grandes y sus servidores. En el
mundo que queremos nosotros caben todos. El mundo que queremos es uno donde
quepan muchos mundos...
La
flor de la palabra no muere aunque en silencio caminen nuestros pasos. En
silencio se siembra la palabra. Para que florezca a gritos se calla. La palabra
se hace soldado para no morirse en el olvido. Para vivir se muere la palabra,
sembrada para siempre en el vientre del mundo. Naciendo y viviendo nos morimos.
Siempre viviremos. Al olvido sólo regresaran quienes rinden su historia.
Aquí
estamos. No nos rendimos.
Zapata
vive y a pesar de todo, la lucha sigue.
Considero que las Venas Abiertas de América Latina es un libro que me enseñó mucho y que cumplió su cometido de dar respuestas a muchas preguntas que tenía en mi mente, además me quedó claro que el conocimiento del tema es mínimo y que aunque Las Venas me abrió los ojos a muchas realidades, mejor aún es que me sembró la espinita para conocer más acerca del tema, seguir leyendo para obtener más opiniones y poder comparar. Además me parece muy bueno el estilo utilizado por el autor, pues es directo, sin artimañas y lo mejor: lleno de ejemplos ilustrativos; de ahí que desde mi vago conocimiento puedo concluir que estamos ante una excelente obra, que despierta mucho interés sin dejar que nos aburramos; también me llama la atención que pese a saber lo que pasa, nadie ha hecho nada y por el contrario, como bien lo argumenta Galeano: “…Hemos guardado un silencio bastante parecido a la estupidez", de ahí que le recomiendo este texto a todo aquel que le guste leer un buen libro, conocer sobre la realidad de nuestra historia y tal vez, porque no, a todo aquel que tenga ideales de aportar algo para que algún día la historia pueda ser diferente.
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